Cómo delimitar los límites de crédito en función del riesgo de impago del cliente

Por qué es importante calcular el riesgo de crédito

La probabilidad de sufrir una pérdida debido al impago por parte de nuestros deudores en cualquier operación financiera se conoce como riesgo de crédito. Esto tiene un impacto directo en los resultados financieros de un activo financiero o empresa. Existen dos tipos de riesgo de crédito:

  • Riesgo de crédito minorista: aquel riesgo que se origina como consecuencia de la financiación a personas y pymes, como por ejemplo hipotecas o préstamos para el consumo.
  • Riesgo de crédito mayorista: este tipo de riesgo es más complejo e incluye el riesgo de contrapartida, que puede venir de actividades de financiación tales como derivados, credit default swaps (CDS), warrants o swaps de tipo de interés.

Es importante entender cómo calcular el riesgo de crédito para luego poder elegir herramientas que nos ayuden con este propósito. Este riesgo se mide por la pérdida esperada (PE) y se calcula multiplicando la probabilidad de default o PD (probabilidad de que el prestador no cumpla con sus obligaciones contractuales), la exposición a default o EAD (valor de la posición en el momento del impago) y la pérdida en caso de incumplimiento o LGD (pérdida para el prestamista), de tal manera que:

PE = PD x EAD x LGD

La probabilidad de default (PD en la fórmula) se conoce también como riesgo de impago, que normalmente va asociado a la insolvencia o la quiebra. Una de las mejores maneras de calcular este riesgo, que de manera manual puede llevar mucho tiempo y recursos, es contratar algún programa informático especializado, como por ejemplo ELOFICASH, que nos permite gestionar nuestro coeficiente de caja teniendo en cuenta todo tipo de riesgos de crédito de manera fácil, ordenada y efectiva.

Cómo gestionar el riesgo de crédito

Las aplicaciones informáticas como ELOFICASH, disponible tanto para ordenador como para teléfonos móviles y tabletas, permiten conectar nuestro sistema con nuestros proveedores, teniendo todos los datos necesarios para poder calcular de manera correcta y eficiente nuestro riesgo de crédito. Además, permiten personalizar la aplicación para así mostrar lo más relevante dependiendo del usuario.

Este tipo de programas nos permiten realizar muchas acciones diversas, como gestionar nuestra cartera de contactos, crear listas de trabajo, guardar comentarios históricos, calcular en tiempo real el riesgo de impago para cada cliente, aplicación de ratings personalizados, análisis de comportamiento, etc.

Sin embargo, también hay que tener en cuenta que a la hora de calcular el riesgo podemos encontrarnos con algunos desafíos, como por ejemplo la desactualización (de modelos o programas) o información dispersa.

Por qué es importante la gestión del riesgo de crédito

Es esencial crear una cultura de la gestión del riesgo de crédito pues esto aportará una solución conjunta y continuada que permitirá reducir este riesgo al máximo. De hecho, tras la crisis de 2008 se establecieron medidas para reforzar la regulación, supervisión y gestión del riesgo, sobre todo en las entidades bancarias. Esto nos ayudará en la toma de decisiones a tiempo ya que reducirá nuestras posibles pérdidas mediante la adquisición de pólizas de seguros adecuadas si así lo estimamos.